Inicio / Myntory / Qué significa PSA 10, CGC 9.5 o BGS B...

Qué significa PSA 10, CGC 9.5 o BGS Black Label (y por qué cambia tanto el precio)

Dos cartas idénticas, una vale 900 pesos y la otra 21 mil. La diferencia está en un número. Qué miran las calificadoras, en qué se diferencian PSA, BGS, CGC y SGC, y qué grado te conviene según lo que busques.

5 min de lectura Myntic

Slab PSA 10 Gem Mint de una carta Pikachu japonesa, con la etiqueta de la calificadora visible

Ves dos cartas iguales. La misma ilustración, el mismo set, el mismo número. Una cuesta 900 pesos y la otra 21 mil. La diferencia no está en la carta: está en el número impreso en la etiqueta del estuche.

Ese número es una calificación, y entenderlo es la diferencia entre coleccionar a ciegas y saber qué tienes en las manos.

Qué hace exactamente una calificadora

Una calificadora es una empresa independiente que recibe tu carta, la examina bajo condiciones controladas, le pone una nota del 1 al 10 y la sella en un estuche de plástico rígido con una etiqueta. A ese estuche sellado se le llama slab.

Hace tres cosas a la vez, y conviene separarlas porque no todo el mundo busca lo mismo:

  • Autentica. Confirma que la carta es real y no una reimpresión ni una falsificación.
  • Califica. Le pone nota al estado de conservación.
  • Protege. Una vez sellada, la carta no se toca más. No se raya, no se dobla, no se humedece.

Las cuatro casas con reconocimiento internacional son PSA, BGS (Beckett), CGC y SGC. Cada una tiene su escala, su etiqueta y su reputación en distintos segmentos del mercado.

Los cuatro criterios que miran

Da igual la casa: todas evalúan las mismas cuatro cosas. Si aprendes a mirarlas tú, dejarás de llevarte sorpresas.

1 · Centrado

Cuánto margen hay a cada lado de la ilustración. Se expresa como una proporción: un 55/45 significa que un lado tiene un 55 % del margen y el otro un 45 %. Cuanto más cerca del 50/50, mejor.

Es el criterio que más gente ignora y el que más notas hunde. Y no depende de cómo cuidaste la carta: depende de cómo salió cortada de fábrica. Una carta que abriste tú mismo y nunca tocaste puede estar condenada a un 8 por un corte descentrado.

50 50 Centrado 50/50 Puede optar al 10 70 30 Centrado 70/30 Techo en 8, haga lo que haga misma carta, mismo cuidado
El margen se mide entre el borde de la carta y el de la ilustración. Las dos cartas pueden estar igual de bien conservadas: la de la derecha nunca llegará al 10.

2 · Esquinas

Se miran con aumento. Una esquina perfecta termina en punta limpia. El desgaste aparece primero como un pequeño blanqueo —la capa interna asomando— y después como redondeo.

3 · Bordes

El perímetro de la carta. En cartas con borde negro o de color oscuro, el menor roce se ve como una línea blanca. Por eso las cartas de borde oscuro son notoriamente más difíciles de graduar alto.

4 · Superficie

Arañazos, marcas de impresión, huellas, pérdida de brillo, puntos de tinta. En cartas holográficas se revisa además el patrón del holograma bajo luz directa.

Las escalas, casa por casa

PSA

La escala más conocida del mercado y la que más peso tiene en el precio de reventa, sobre todo en Pokémon y en tarjetas deportivas.

Va del 1 al 10 en números enteros, con una única excepción en la parte baja:

  • PSA 10 — Gem Mint. Prácticamente perfecta.
  • PSA 9 — Mint. Un defecto mínimo que solo se ve buscándolo.
  • PSA 8 — NM-MT. Muy buena, con desgaste leve.
  • PSA 7 y por debajo. Desgaste cada vez más visible, hasta el 1.

PSA da una nota única. No desglosa los cuatro criterios.

BGS — Beckett

Trabaja con medios puntos y, esto es lo importante, publica los cuatro subgrados en la etiqueta. Ves exactamente por qué te pusieron esa nota.

Su etiqueta negra —la Black Label— se reserva para las cartas que sacan la nota máxima en los cuatro criterios a la vez. Es de lo más difícil de conseguir que existe en el hobby.

Para quien compra, los subgrados son oro: un 9 con el centrado bajo y todo lo demás impecable cuenta una historia muy distinta a un 9 con la superficie rayada.

CGC

Ha crecido mucho en Pokémon en los últimos años. Usa medios puntos y su estuche tiene fama de ser de los mejores en acabado y visibilidad.

SGC

Más presente en tarjetas deportivas y en cartas antiguas. Su etiqueta negra con marco es reconocible al instante.

La pregunta incómoda: ¿son comparables entre sí?

No del todo, y quien te diga lo contrario te está simplificando la respuesta.

Cada casa tiene su propio criterio y su propia dureza, y esa dureza además cambia con el tiempo. Un 9 de una casa no equivale matemáticamente a un 9 de otra. Lo que sí es cierto, y conviene saberlo antes de comprar, es que el mercado paga distinto según la etiqueta, incluso con la misma nota y la misma carta.

La consecuencia práctica: cuando compares precios de dos slabs, compara casa contra casa. Un PSA 9 y un CGC 9 de la misma carta no tienen por qué costar lo mismo, y no es que alguien esté timando a nadie.

Qué nota buscar según para qué

Si quieres… Busca Por qué
La pieza como inversión a largo plazo 10, o 9 de una carta muy escasa La diferencia de precio entre 9 y 10 se amplía con los años, no se reduce
Exhibirla en casa 9 A simple vista es indistinguible de un 10 y cuesta una fracción
Una carta antigua o muy rara 7 u 8 En cartas de los noventa, un 8 ya es excepcional: casi ninguna sobrevivió mejor
Jugar con ella Ninguna Una carta graduada no se saca del estuche sin perder su calificación

Lo que la nota no te dice

Una calificación alta no significa que la carta sea valiosa. Significa que está bien conservada. Hay cartas PSA 10 que valen doscientos pesos, porque la carta en sí no la busca nadie.

El valor sale del cruce de tres cosas: qué carta es, cuántas hay en ese grado y cuánta gente la quiere. La nota solo interviene en la segunda.

Antes de comprar un slab, haz esto

  1. Mira el número de certificado. Toda calificadora publica una base de datos consultable. Metes el número y te dice qué carta es, qué grado tiene y cuándo se certificó. Si no coincide con lo que estás viendo, algo va mal.
  2. Revisa el estuche. Un slab auténtico no tiene rebabas, ni la etiqueta torcida, ni el sellado irregular.
  3. Compara dentro de la misma casa. Por lo que ya vimos.
  4. Pregunta por la población. Cuántas unidades de esa carta existen en ese grado. Es el dato que más explica un precio.

En Myntic cotejamos el certificado de cada pieza con la base de datos pública de la calificadora antes de publicarla. Es el paso que separa vender una carta de responder por ella.


¿Quieres ver cómo se traduce todo esto en piezas reales? En nuestra selección de slabs cada ficha lleva su casa, su grado y su número de certificado a la vista. Y si tienes cartas en casa y no sabes si merece la pena calificarlas, escríbenos: lo vemos contigo sin compromiso.